El aprendizaje es tan complejo como el ser humano, desde que nace hasta que muere el ser humano aprende, con el se reafirma su existencia y le permite su inserción en la cultura.
Centrado durante muchos años en los contenidos, el aprendizaje evoluciona y se transforma, cambiando su propia concepción. Vargas menciona el concepto de “aprendizaje situado”, que se define como aquel aprendizaje que ubica el proceso de enseñanza-aprendizaje de ciertos contenidos dentro de ciertas actividades, o bajo cierto contexto, para desarrollar competencias.
De acuerdo a la lectura una competencia es “la capacidad para movilizar saberes en un contexto determinado, en la acción y con éxito, para satisfacer necesidades, atender situaciones, resolver problemas, tomar decisiones y/o lograr objetivos”.
Pero ¿cuál es el mecanismo que permite que un alumno desarrolle competencias?, en el escrito Pérrenoud establece que el proceso de aprendizaje no es tan sencillo, no solo se refiere a un proceso por medio del cual conocimientos previos se conectan con conocimientos nuevos para lograr aprender. Se necesita algo que dispare el proceso y esto es “la realidad problemática” que encuentra el sujeto.
Considero que si el currículo está propuesto con el enfoque en competencias deben evaluarse no solo los aprendizajes de los estudiantes, sino también los procesos y así contribuir a la mejora de los mismos. El aprendizaje de los alumnos debe realizarse haciendo un juicio sistemático del mérito o valor de la competencia adquirida en un contexto específico.
Por todo lo mencionado anteriormente, me queda claro que el aprendizaje no es algo trivial.
Dora Emilia Mauleón Ramírez.
Mtra. Dora:
ResponderEliminarEntonces, el aprendizaje no es trivial porque va más allá de conceptos memorizados.
Saludos